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Solo el 5.5% de las empresas mexicanas vende por internet

InvestigaciónDaniel Zavala7 min de lectura

Lo revisé porque no me lo creí.

Según los Censos Económicos 2024 del INEGI, con datos de referencia 2023, solo el 5.5% de las unidades económicas del país realiza ventas por internet. Son 302,394 empresas de un total de 5,451,113. Y apenas el 26.2% usa internet para llevar a cabo sus actividades, en lo que sea.

Tres de cada cuatro empresas mexicanas no usan internet para operar. Eso no es una encuesta de agencia: es censo, de la autoridad estadística del país. Cifra verificada directamente en el PDF del comunicado Estadísticas a propósito del Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas el 30 de julio de 2026.

Mientras tanto, la conversación pública de este año va sobre agentes autónomos de IA.

Este artículo explica qué dice exactamente el censo, cuál es el dato que sí le toca a una empresa establecida, y cómo saber en veinte minutos de qué lado de la brecha estás.

El dato que importa no es el de las microempresas

Es fácil despachar el 5.5% diciendo que son changarros. Y es cierto que el promedio nacional está dominado por las micro: representan el 95.5% de las unidades económicas del país.

Pero el censo desglosa por tamaño, y ahí aparece el número que sí debería incomodar a un director:

Tamaño de empresa Usa internet Vende por internet Brecha
Micro (0–10 personas) 23.5% 4.4% 19.1 pts
Pequeña (11–50) 82.1% 27.9% 54.2 pts
Mediana (51–250) 90.9% 33.4% 57.5 pts
Grande (250+) 93.1% 32.9% 60.2 pts
Total nacional 26.2% 5.5% 20.7 pts

Entre las empresas medianas —las de 51 a 250 empleados— el 90.9% ya usa internet, pero solo el 33.4% vende por ahí. Son 57.5 puntos de diferencia.

Esas empresas no son escépticas de lo digital. Ya pagaron. Tienen conexión contratada, equipo de cómputo, muchas tienen sitio web y presencia en redes. Nueve de cada diez hicieron la inversión. Una de cada tres la convirtió en un canal de ingresos.

La brecha no es de convicción. Es de ejecución.

Estar en internet y vender por internet son dos proyectos distintos

Aquí está, en mi experiencia, la causa de fondo. Se venden como si fueran lo mismo y no lo son.

Estar en internet es infraestructura. La contratas, se instala, y ahí está. Un dominio, un hosting, un sitio, unas redes. Es un proyecto con principio y fin, que se paga una vez y se entrega.

Vender por internet es un proceso operativo. Alguien pregunta, alguien responde en menos de una hora, hay un precio disponible, hay forma de pagar, y hay quien da seguimiento cuando el cliente no contesta. Eso no se entrega: se opera todos los días.

La mayoría compró lo primero y se quedó esperando los resultados de lo segundo. No por ingenuidad: porque nadie le explicó que eran cosas distintas.

Una forma práctica de ver la diferencia:

Estar en internet Vender por internet
Tienes un sitio publicado Un desconocido puede saber tu precio sin llamar
Tienes formulario de contacto Alguien responde en un plazo definido y medido
Publicas en redes Cada canal tiene dueño y tiempo de respuesta
Sale tu empresa en Google Sabes cuántas ventas empezaron ahí
Es un gasto anual Es un canal con números propios

Si tu columna derecha está vacía, no tienes canal digital. Tienes presencia digital, que es otra cosa y no factura.

Por qué la brecha se sostiene tanto tiempo

Tres razones que veo repetirse en las auditorías:

No hay dueño del canal. El sitio lo hizo una agencia, las redes las lleva alguien de marketing, las cotizaciones las contesta ventas cuando puede. Nadie responde por el número completo, así que nadie lo mide.

El formulario de contacto se toma como canal de venta. No lo es. Un formulario recolecta intención; un canal cierra. Entre uno y otro hay tiempo de respuesta, precio, medio de pago y seguimiento. Cualquiera de esos cuatro que falte rompe la cadena, y el prospecto se va sin dejar rastro.

El cliente que se fue no reclama. Nadie te escribe para avisarte que llenó tu formulario y nadie le contestó. Simplemente le compra a otro. La venta perdida no aparece en ningún reporte: tus números solo son un poco más bajos de lo que serían, y siempre hay una explicación más cómoda a la mano.

Cómo saber de qué lado de los 57 puntos estás

Cuatro pruebas, veinte minutos, contestadas con datos y no de memoria.

  1. Cuenta las ventas de origen digital de los últimos 90 días. Cuántas cerraron habiendo empezado en el sitio, en WhatsApp o en redes. Si nadie lo mide, la respuesta operativa es cero: no puedes gestionar lo que no cuentas.
  2. Mándate una solicitud de cotización a ti mismo, como cliente. Un martes a las 10 de la mañana, desde un correo que tu equipo no reconozca. Cronometra cuánto tarda la respuesta. Anota el número real, no el que crees.
  3. Verifica si un cliente nuevo puede saber tu precio y pagarte sin hablar con un vendedor. Si no puede, no tienes canal digital.
  4. Repite la prueba 2 desde el celular, con datos móviles. La mitad de las fallas de este tipo solo aparecen en móvil.

Cómo leer los resultados:

  • Las tres primeras salen bien: tienes canal. Lo que sigue es optimizarlo, y ahí sí tienen sentido las conversaciones de automatización.
  • Tienes sitio pero la respuesta tarda más de un día: el problema no es tecnológico, es de proceso y de dueño. Se arregla con una regla y una persona asignada, no con software.
  • Nadie puede conocer tu precio sin llamar: estás filtrando a todo comprador que no quiere hablar con nadie todavía.
  • No tienes el número del punto 1: empieza por ahí. Un mes de medición cuesta menos que cualquier proyecto y define todos los siguientes.

Qué hacer con el resultado

Si las pruebas salieron mal, la buena noticia es que el escalón que falta cuesta bastante menos que lo que se está promoviendo en el mercado. En orden de retorno:

  1. Define un tiempo de respuesta y asígnale un dueño. Es gratis y suele ser el cambio con más impacto inmediato.
  2. Publica precios o rangos de precio. Si el modelo de negocio no lo permite, publica al menos el proceso: qué necesitas para cotizar y en cuánto tiempo entregas.
  3. Mide el origen de cada solicitud. Una columna en la hoja de cálculo basta para empezar.
  4. Habilita una forma de pago que no requiera vendedor, aunque sea para una parte del catálogo.

Después de eso —y solo después— tiene sentido hablar de automatización o de IA. Sin canal montado no hay dónde enchufarla.


En INGEN revisamos ese escalón completo: la ruta real que sigue un cliente desde que te busca hasta que alguien de tu equipo le contesta, dónde se cae, y qué cuesta arreglarlo. Entregamos el reporte con los hallazgos, sin compromiso de contratar nada después.

Si prefieres empezar tú, con las cuatro pruebas de arriba tienes suficiente. El objetivo no es estar en internet: eso ya lo lograron nueve de cada diez medianas. Es vender por ahí, que solo lo logró una de cada tres.

Fuentes

  • INEGI — "Estadísticas a propósito del Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas" (2025), con datos de los Censos Económicos 2024, Resultados oportunos (referencia 2023). De aquí salen todas las cifras de este artículo: 5.5% de ventas por internet, 26.2% de uso de internet, el desglose por tamaño de empresa y el total de 5,451,113 unidades económicas. PDF del comunicado — verificado el 30 de julio de 2026.
  • INEGI — Censos Económicos 2024, fuente primaria de los datos anteriores. Sitio del censo

Las observaciones sobre causas y patrones operativos provienen de auditorías propias de INGEN a empresas mexicanas, y se presentan como experiencia de campo, no como estadística.

¿De qué lado del dato está tu empresa?

Los promedios no deciden nada: el tuyo sí. Medimos tu caso concreto contra las mismas referencias del artículo y te entregamos los números, con el desglose de qué mover primero.

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